Me enamoré del mundo, de la cultura, del conocimiento y la sabiduria, de la ignorancia y el saber. Añoro momentos que están tan lejos de mi, pero a la vez tan cerca. Siento que me apasiona y a la vez, me induce en un estado de maravillosa melancolia. Me encanta y lo aprecio. Solo con esto podría sumergirme en un estado de felicidad plena donde ningún afluente negativo podría dañarlo. Pero solo hay sentimientos, añoranza, melancolia, nostalgia, que poco a poco, están menos presentes, pero que aun así, tendrían que sufrir 3000 años para poder ser borrados.
Las sorpresas como esta son siempre agradable. Quien iba a suponer que el atractivo cuerpo de esta chica encerrase tanto talento creativo, además de tener el buen gusto de seguirnos, que aunque nunca llegará a alcanzar nuestro nivel de excelencia, si que respira nuestro mismo aire. Por lo que solo puedo decir: Bienvenida.
ResponderEliminar